La infusión de boldo es tradicionalmente apreciada por sus propiedades digestivas y depurativas. Se utiliza para favorecer la digestión, contribuir al funcionamiento normal del hígado y apoyar la eliminación de grasas tras comidas copiosas. Su sabor intenso y ligeramente amargo la convierte en una opción ideal para tomar después de las comidas.
Importante: El boldo no debe consumirse de forma continuada durante largos periodos. Está contraindicado durante el embarazo y la lactancia, en casos de obstrucción de las vías biliares o enfermedades hepáticas graves, y debe utilizarse con precaución si se toman medicamentos anticoagulantes o si existe alguna patología hepática.